| I. SENTENCIAS DE
COMBI
Es muy antigua la costumbre de colocar frases o sentencias
en la parte posterior de los vehículos, por lo general,
de servicio público. En otras épocas, eran los
camiones de carga interprovincial los que se distinguían
por dicha particularidad. Ahora son las combis y los taxis
(en especial, los Tico y los Toyota Station Wagon), e incluso
los mototaxis, los que exhiben dichas frases en el parabrisas
anterior o posterior, según la dimensión del
mensaje.
En muchos casos, las dedicatorias invocan la protección
de figuras religiosas como "Niño Jesús",
"Virgen de las Nieves", "Señor de Cachuy",
"Virgen de las Mercedes", "Virgencita de Chapi",
entre otras, sobre todo de influencia regional. Frases más
explícitas: "Guíame Señor Cautivo"
o "Jesucristo Vuelve". Las hay de mayor extensión
como "Yavé es mi Pastor. Nada me faltará",
con cita del parágrafo bíblico y todo.
Otras tienen un sentido más familiar, como la dedicatoria
a los hijos llamados "Edinson, Maicol y Brayan"
(sic), o la procedente de un poco común sacolargo:
"A mi esposa y amor de mi vida, Marleny" (sic).
Pero algunas de las más ingeniosas, que han sido recolectadas
en diversas partes de nuestro país, son explicadas
a continuación.
Bendito Adán que no tuvo suegra
Frase de antología, que se refiere a aquella señora
severa que nos espiaba y perseguía (al menos eso era
lo que nuestra sucia y maltrecha conciencia nos sugería),
cuando estábamos tras su hijita, la misma que, dicho
sea de paso, mostraba verdaderos merecimientos. No obstante,
aquella ácida señorona se va trasformando con
el tiempo (mediante un curioso proceso de metamorfosis aún
no estudiado suficientemente por científicos y antropólogos,
y ni siquiera previsto por Kafka) en la dulce viejecita que
luego será la cariñosa abuelita de nuestros
vástagos. Creo que la dicha señora merece un
desagravio público. Y este es un lugar, modesto por
cierto, para hacer honor al cambio maravilloso que tiene lugar
en un breve lapso, estimado gruesamente (no por su peso, que
no viene al caso) en unos cinco años que comprenden
amoríos, noviazgo, matrimonio y nacimiento de los retoños.
Y pasa, como dije, de crispada (y atemorizante) oruga a pequeña
e inofensiva mariposa. De sopetón, debo comentar que
el término "suegra" me parece muy duro pues
trae reminiscencias de "ogro" o "agrio".
Otrosí: ¿por qué no nos llama tanto la
atención el caso del suegro, que nos parece más
bien bonachón y "buen pata"?
Sufres al verme pasar
Verdadero clásico. En realidad, lo que quiere decir
el mensajero es exactamente lo contrario, pues debe leerse
como "(yo) estoy sufriendo al verte pasar", lo cual
implica un mal de amores no debidamente cicatrizado. Esta
es una forma "al vesre" (de decir las cosas al revés)
o "espejo": mecanismo usado por el mensajero que
pretende ser más fuerte que el objeto de sus devociones;
sin embargo, el autor de la frase no hace sino poner en evidencia
los sufrimientos de amor que no quiere reconocer como propios.
Que Dios te duplique lo que deseas para mí
Quien así se expresa es una persona que se sabe blanco
de la envidia de alguien (o "álguienes",
como dicen festivamente ciertos cristianos). Y la frase es
exhibida, precisamente, en el mismo objeto que dispara tales
envidias, quizá desmedidas: un pequeño automóvil
o una combi con que el dueño se gana la vida humildemente.
Otra versión recurrente dice: "El mal que me desees,
que mi Dios te lo bendiga". En este caso se aprecia una
mayor malicia que en el caso anterior, aunque, curiosamente,
pretende mostrar cierta grandeza en las palabras finales (con
una discutible sinceridad). Nótese que no hace referencia
a "nuestro Dios" o al Dios de todos (sea Jesucristo,
Alá, Buda o cualquier otra variante) sino, egoístamente,
indica "mi" Dios. De otro lado, a mi modo de ver,
la frase debió decir al final "que Dios te lo
perdone", pues es difícil entender que Dios "bendiga"
un mal deseo.
Trabaja y no envidies
Similar a la anterior. También presupone también
una envidia ajena (¿o propia?).
Cuídate del polvo de este viejo
Lisurera y maliciosa frase, de resonancias incluso lúbricas,
estampada en un vetusto y efectivamente polvoriento vehículo;
esta vez se trata de un camión dedicado al transporte
de arena y otros materiales de construcción.
En la memoria de mis queridos padres Pedro y Luzmila
Comprensible y reiterado error de redacción, pues lo
que se quiere decir, en este y similares casos, es "A
la memoria de mis queridos padres…". A no ser que
dichos seres queridos aún estén vivos y lo que
se pretenda decir, forzadamente, es que el hijo se mantiene
presente en ellos.
Otra forma muy frecuente de agradecimiento filial es: "Con
la bendición de mi madre Elcira". Incluso, existe
una forma de reconocimiento más bien fraternal: "A
Diego"; supuestamente, se trata de un hermano fallecido
del propietario y conductor del vehículo.
Tdo Brasil - Tdo Grau - Tdo Sn Luis
Línea de combis, Lima
La forma abreviada es muy socorrida, sobre todo en carteles
y avisos, a fin de acortar las palabras extensas. Las más
utilizadas son, por ejemplo, "telf." por teléfono
o "etc." por etcétera. Nótese que
es indispensable incluir un punto al final de la palabra abreviada.
Pero decir "Tdo Brasil" o "Sn Luis" me
parece ya el extremo de la austeridad, pues solo se estaría
"ahorrando" una letra (y el indispensable punto).
Por tal razón, debo calificar a los autores de esta
forma de "malescribir" como mezquinos, avaros y
amarretes, "tdo junto".
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