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CAFÉ MILTON Y CORDERO CON SAKI

El Maestro empezó a toser y no paró de hacerlo por cerca de dos minutos. Chipana comenzó a preocuparse y ya estaba pensando telefonear a una ambulancia cuando finalmente su mentor escupió una bolita de papel que intentó esconder inútilmente bajo la planta de su zapato.

-Sorry... creo que la Charapa, you know, me dejó al borde del colapso... O.K., let's see your story. ¿Curvas Turgentes y Atuendo Sumario? Oh, my God... No, pues, Chipana: ese título no funciona. I mean, seguro que el cuento lo justifica, no lo pongo en duda... es decir, no todavía... pero el punto es que no conviene para un concurso como el que me dices. Hazme caso, muchacho: yo, que lo he ganado, debo saber algo al respecto, ¿no crees? Además, ¿quiénes son los miembros del jurado? Qué, ¿no lo sabes? For God's sake... Mira, Chipana, hagamos una cosa bien práctica. Busca un lapicero y un papel. Y, por cierto, también las bases. Yo, por mi parte, voy a buscar todos mis cuentos ganadores para que esta charla, you know, sea mucho más ilustrativa.

El anciano escritor se agachó lentamente, al pie de la cama destendida, y extrajo una caja de leche Gloria inflada y apretujada por pantimedias grises. Incorporarse le resultó una tarea mucho más penosa que inclinarse y su pupilo debió acudir presto para ofrecerle sostén.

-Pay attention a los Nueve Principios Básicos para ganar un Concurso. Además, vas a gozar del enorme privilegio de llevarte a casa estas reliquias: aquellos manuscritos donde apliqué con éxito los P.B.C.; los mismos que me permitieron, para qué negarlo, obtener diversos galardones. P.B.C... así les llamábamos mis alumnos y yo en un taller de narrativa que tuve la oportunidad de dictar allá por el año... ¿sesenta y uno?, ¿sesenta y dos?... sí, fue en el sesenta y dos: el año del mundial de Chile, lo recuerdo bien... No me lo vas a creer pero uno de mis alumnos fue precisamente Alfredo Bryce... No, Chipana, no es que yo le haya enseñado a escribir, de ninguna manera... I mean, Alfredito tenía talento y el talento no se enseña; yo sólo cumplí con ofrecerle unos cuantos consejitos prácticos... Of course, tenía una novela suya con dedicatoria pero sucede que, como podrás imaginar, me vi obligado a rematarla. Me la compró la dueña de una galería en Miraflores: una vieja pituca divorciada de un senador que... no, Chipana, no te puedo decir el nombre... y es que, you know, debo decir que no sólo me pagó con circulante... Pero mejor volvamos al cuento, ¿no te parece? O.K., return to the P.B.C.

Cada media hora, Chipana probaba, muy a su pesar, el áspero café Milton. Su mentor examinaba un fólder de manila engordado por un centenar de páginas amarillentas unidas con pabilo.

1. Lo dicho, mi querido Chipana: averigua quiénes son los miembros del jurado. I mean: who's who. So, si los susodichos han publicado algo, busca sus libros y estúdialos a conciencia. Además de estudiar mis cuentos, claro está. Sobre todo, determina quién es el miembro más anciano y más prestigioso: es muy probable que sea suyo el voto dirimente. Naturally, debes escribir según los gustos del jurado. ¿Prostitución, dices? For God's sake... no seas inocente, Chipana... Más bien: call it estrategia. I mean, ¿quieres ganar o no?

2. Pseudónimo. Of course, también es importante. En la primera etapa de selección, es un detalle fundamental. ¿Acaso te crees que se van a tomar la molestia de leer íntegramente quinientos cuentos que, por lo general, no son más que adefesios? No seas iluso, Chipana. ¿Justicia? Oh my God... la justicia sólo existe en esas páginas King James que me fumo todos los días... Listen to me: los miembros del jurado sólo leen una docena de textos preseleccionados por un par de empleaduchos ignorantes de la institución que convoca el premio. Y estos palurdos apenas si se fijan en el título, el pseudónimo, el epígrafe y fruslerías así por el estilo. Por eso, el pseudónimo es fundamental: of course, te pueden eliminar por esa pequeñez. Let's see... ¿The Boy with the Trunk in his Ass?... sorry: The Boy with the Thorn in his Side... es igual: no sirve. ¿Una canción? ¿And so what? I mean, ¿acaso el jurado escucha la misma música que tú? No, pues, Chipana... Mejor considera estas dos alternativas infalibles:

a. Escoge un personaje literario. Ni tan popular ni tan inaudito, ni contemporáneo ni decimonónico, que seduzca igualmente a los palurdos imberbes de la preselección y a los jurados octogenarios.

b. Un pseudónimo derivado de tu propio cuento: I mean, el nombre de algún personaje. Let's see... ¿Mario Barakus?... Well, well... no suena mal... ¿Un muñeco?; ¿tus personajes son muñecos?; ¿juguetes? For God's sake... ¿Quiénes son los Magníficos? ¿Una serie de televisión? No, pues, Chipana... I mean, ¿acaso los jurados tienen veinte años como tú?

3. Veo que no has puesto epígrafe. Of course, Chipana: es una obligación. Eso le encanta al jurado: halaga su erudición. Si puedes, más de uno. Y en los idiomas originales: no se te ocurra traducir las citas. Si se tratara de tres, que sería el número ideal, respeta el orden siguiente: latín, francés e italiano.

4. El argumento. Valgan verdades: quizá lo menos importante. Naturally, tienes absoluta libertad de elección, pero, you know, mi amplísima experiencia participando... y, sobre todo, ganando todo tipo de concursos, me autoriza a sugerirte las siguientes posibilidades:

a. Trama policial. You know, Chipana, el policial es el subgénero más frecuentado por los eruditos. Sabrá Dios por qué, no pasa lo mismo con la sci fi o la novela rosa.

b. Trama circular borgiana. Debo suponer que has leído a Borges, ¿no es así? Of course: el canon adolescente universitario... después hablaremos de eso.

c. El manido recurso del doble. Dos gemelos, dos homónimos, dos destinos posibles para un mismo personaje... something like that. Y si los confundes, mejor aún. Confusión: that's the point. Certainly, no será la primera vez que lo mencione.

d. Trama histórica. Retrocede lo máximo posible. Investiga, Chipana. You know, el tedioso proceso de investigación se notará en tu texto y eso constituye un plus a los ojos del jurado. Aun cuando la historia esencial resulte un perfecto adefesio. Es más, se me acaba de ocurrir: retrocede hasta la prehistoria, hasta la época de los dinosaurios... I mean, que yo recuerde, nunca se ha hecho nada parecido... No, Chipana: ¿dinosaurios parlantes? My God... ¿estamos hablando de literatura o de cartoons? ¿Esopo? For God's sake. la fábula no es un cuento: no confundas las cosas.

e. Metaliteratura. Cuentos en torno a otros cuentos. Intertextualidad: that's the point. El delirio de los académicos, el orgasmo de los eruditos... If you prefer, describe el proceso de construcción de un cuento. Incluso, como se me ocurrió alguna vez, try to make un texto que parezca un borrador. I mean, con tachaduras y anotaciones al margen, ¿do you understand? Como si se tratara de un falsa edición facsimilar... Un truco que nunca llegué a poner en práctica... te regalo la idea... espero que sepas apreciar mi magnanimidad... ¿Una dedicatoria? Well, well: no estaría mal... mientras no se trate de este cuento... no, Chipana, sólo estoy bromeando...

5. El final. Sea cual sea el argumento de tu elección, intenta recurrir a dos artimañas elementales:

a. Final abierto a lo Carver. Porque has leído a Carver, ¿no, Chipana?... en fin... Yo tenía un par de libros pero, como ya te dije, los tuve que vender. No te queda más remedio que cirncunscribirte a mis textos. For example, fíjate en este cuento mío... ¿Doctor Lüber? (1) ... as you will see, tiene muchos finales posibles. Primero, el susodicho huye sabe Dios adónde, muy lejos de sus dos pasados excluyentes: editor clandestino de fotonovelas porno y autor repentinamente célebre de literatura erótica. Segundo, el protagonista toma un avión a la capital para presentar un libro de relatos eróticos y así revelar la verdadera identidad que se esconde bajo el pseudónimo Doctor Lüber. Y, tercero, el mismo sujeto toma el mismo avión, pero decide no dar la cara en la presentación del libro; lo único que quiere es arreglar cuentas con el tipo que publicó el libro sin su permiso. En fin: ya tendrás tiempo de leerlo... y estudiarlo con calma. Debo decir que este cuento... no, Chipana, este cuento no se llevó el primer puesto... logró una mención honrosa en el Premio Trasandino de Literatura Erótica José Vargas Vila. You know, tecnically, una mención y un primer puesto poseen la misma calidad. La diferencia estriba, how can I say it, en cuestiones extra literarias, incluso políticas... después detallaremos ese punto.

b. El recurso Jojolete. If you prefer, si me disculpas la procacidad: el recurso Metida de Dedo. Honestly, yo detesto ese tipo de finales, pero el caso es que sí comprendo su efectividad. Recuerda, Chipana: se trata de lo que les gusta a ellos, no a ti: that's the point. ¿En qué consiste el recurso Jojolete? Very simple. Sólo por darte un ejemplo prosaico: el lector no debe saber que el personaje está muerto, o si la historia es un estúpido sueño, antes de llegar a las últimas líneas. So, recién al final se enterará de que nada sucedió realmente. Call it sueño, vida ultraterrena o devaneo masturbatorio. ¿Got it? ¿En qué punto vamos?... Me ha dado un poco de hambre, ¿a ti no? ¿No quieres comer algo, Chipana?

El Maestro se levantó y dejó el fólder sobre la única mesa del departamento. Caminó pesadamente hasta la cocina. Esta vez pateó el libro que fungía de tranca y cerró la puerta tras de sí. Chipana recordó, con cierto resquemor, el libro cubierto de perejil, el escupitajo del Maestro y las páginas remojando en el fondo del water. Intentó distraer sus temores revisando los cuentos del Maestro. Le llamó la atención un texto garrapateado sobre el reverso de muchos boletos de combi unidos con cinta scotch. Un asterisco en el título lo remitió a un pie de página: pergeñado al alimón con Eloy Jáuregui durante un largo periplo de punta a punta por la Ciudad de los Reyes en la línea Cocharcas José Leal . Desde la cocina, el Maestro exclamó:

-A ver, Chipana: the time flies. Listen to me. Te voy dictando el punto seis mientras preparo este delicioso caldo de cordero con Saki. Of course: una receta oriental. You know, Saki es el nombre chino de una curiosa variedad de pimiento.

El pupilo, no del todo convencido, preguntó si dicha receta contenía perejil. La negativa de su mentor lo tranquilizó temporalmente.

6. Let's talk about technique. Again, eres libre de escoger la que te plazca, pero recuerda uno de los P.B.C. más importantes: sé lo menos ortodoxo posible. For example, en lo que atañe a la cronología de los acontecimientos, jamás comiences por el principio ni acabes por el final. ¿Got it?... Tienes razón, Chipana, Viaje a la Semilla puede ser un buen ejemplo, pero no repitas la fórmula porque, you know, es harto conocida. Otra técnica que suele dar en el clavo, sin margen de error, es el monólogo interior. I mean, donde el tiempo y el espacio son asuntos completamente intrascendentes. Naturally, I'm talking about Joyce. ¿What? ¿No has leído el Ulises? For God's sake... No, no te alcanza el tiempo para leerlo ahora... y comprenderlo, menos. Mejor fíjate en este cuento mío... que ganó, precisely, el concurso de Las 55 Palabras: "Con Paola no Puedo" (2). Bueno, esa versión que tienes entre manos es posterior... of course, ahora tiene más de cincuenta y cinco palabras... la original se la regalé a la inspiradora de la historia... Basically, es la crónica prosaica de una rápida masturbación. El encanto reside, más bien, en sus particularidades técnicas y formales. Quizá parezca un simple ejercicio formal porque... bueno, lo es. You know, es uno de mis primeros cuentos, pues, Chipana... ¿What? Qué gracioso... Es pura ficción, ¿do you understand? Of Course: con Paola sí pude. Anda y pregúntale. Todavía vive, sí... te estás poniendo confianzudo, ¿no?... La verdad, ya no recuerdo si se llamaba Paola, Paula, Paloma, Paulina, whatever... Pero sí recuerdo sus carnes generosas. En ese entonces, cuando la conocí, era mesera del Manolo. No, Chipana: en esa época, el Manolo quedaba en Diez Canseco... of course: ahora queda en Larco, ya lo sé. Practically, el Manolo era poco menos que mi oficina. Allí pasaba casi todas las mañanas escribiendo como descosido... Te decía que este cuento no es estrictamente un monólogo joyceano pero... how can I say it... es mi manera particular de digerir dicho recurso. ¿O debo decir vomitar? Mejor aún: quizá defecar... no, ya sé que no entiendes la broma...

El anciano escritor colocó sobre la única mesa del departamento los dos platos hondos vaporosos. El muchacho no cogió la cuchara sino después de asegurarse de no encontrar residuos de ningún impreso hundidos en el caldo. Luego, todavía reticente, se le ocurrió preguntar qué parte del cordero se había utilizado en la curiosa receta.

7. El lomo, Chipana, el lomo. You know, my stomach digiere lomos, nothing else... ¿acaso no viste a la Charapa?... Delicioso, ¿no? Después te dictaré la receta... La prosa, Chipana, la prosa: that's the point. Te decía que, leyendo el primer párrafo de tu cuento... cuento, relato, nouvelle, whatever... la prosa, digo, es el pie del que cojeas. Of Course, Chipana, con un párrafo me basta. Ya te dije: nadie aguantará treinta páginas en Times New Roman número ocho... En fin. El caso es que debes considerar estas dos estratagemas:

a. Citas a granel. Y sin traducir, como ya te indiqué.

b. Juegos de palabras. Retruécanos. El lenguaje como protagonista. ¿Has leído a Cabrera Infante? No me respondas... ¿Has leído a Cortázar? Cómo no: otra lectura obligatoria del canon adolescente universitario... Échale una mirada a ese cuento que ya tienes entre manos: "Crucidrama" (3) . Quizá se me pasó la mano con el uso de dicho recurso, pero, si lees el cuento detenidamente, you can see que el exceso formal está plenamente justificado por el plot y los mental disturbes del protagonist. Sucede que el tipo es un redactor de sabe Dios qué magazine culturoso, y es justo la noche del dead line. Por primera vez, contra el reloj, el sujeto en cuestión debe confeccionar un crucigrama porque el crucigramista habitual, you know, se enfermó repentinamente. Y, lo más importante, Chipana, es que nuestro héroe, also, está esperando una llamada telefónica crucial que quizá, you know, cambie su vida por completo. No te digo más. No quiero echarte a perder la sorpresa. ¿Un poquito más de caldo? No me digas que no: mírate, Chipana... I mean, mi gato está más gordo...

8. La primera línea. La primera oración. La primera sentencia. La primera cláusula. Whatever, Chipana, whatever... ¿got it? Ya debes haber escuchado esta fórmula porque ha sido sugerida por Cortázar, Poe e incluso Quiroga... Oh, my God... No, Chipana, no estoy hablando del arquero. Veo que mi caldo te puso de buen humor... Horacio Quiroga, muchacho: un magnífico cuentista uruguayo... El caso es que debes respetar esta regla de oro: ya que hablamos de fútbol, sal a buscar el gol desde el pitazo inicial. I mean, la primera línea es fundamental. Eso determinará que los palurdos de la preselección se animen a seguir leyendo tu mamotreto. No, muchacho, sólo es un decir; no estoy calificando tu cuento... I mean, no todavía. Don't worry, Chipana: no te irás a casa sin conocer mi veredicto... Te decía que la primera cláusula debe ser absolutamente seductora. El primer toque de pelota debe ser un centro al corazón del área... Así es, Chipana, yo solía jugar en mis años mozos... y, ciertamente, no lo hacía nada mal... claro, yo vestía la número diez; of course, mi juego era casi como mi prosa: elegante, sutil, aristocrática... el número del Diego, cómo no... y ahora ya sólo me queda la panza del Diego... Además, qué te crees, Chipana, yo estuve en las divisiones inferiores de la U... y no me lo vas a creer: jugaba en el mismo equipo que Varguitas... I swear, Chipana, I swear... pero ésa es otra historia: ya te la contaré en otro momento. Algún día, si tienes la oportunidad... I mean, si no se muere antes, pregúntale al propio Mario. En fin: ¿got it? ¿Is it clear? En todo caso, reforcemos ese punto con otro de mis relatos:" El Mapa de tu Espalda" (4) . No te hagas ilusiones, Chipana, no es un cuento pornográfico. You know, sólo describo la espalda... y me detengo cuando se acaba la espalda. Aunque, honestly, quizá fuera medio lúbrico en un principio. Pero debí podar todas las procacidades para participar en el Concurso del Adulto Mayor de la Municipalidad de Barranco. Lo que sucede es que la alcaldesa de aquellos años tenía fama de cucufata... I mean, cargaba en hombros al Señor de los Milagros y todo eso... I told you: averigua quiénes mandan. You know: la doña metió su cuchara... ¿El premio? Esa Biblia King James que me sirve de inspiración... I mean: literalmente.

El Maestro trajo la olla y volvió a llenar, por tercera vez, el plato de Chipana. Éste no alcanzó a escudriñar el contenido de la olla pero finalmente pudo más su apetito que sus temores quizá infundados. El anciano escritor esbozó una sonrisa torva mientras lo contemplaba sorber el caldo con velocidad y sonoridad.

9. Por último, el título. Of course, se pone al final. No le hagas caso a Bryce ni a García Márquez. I mean, no es cierto que se pueda escribir un cuento a partir del título. Te lo explico de este modo: en el cuento están las premisas y el título es la conclusión. ¿Got it? Ahora bien, como ya hemos visto, los iletrados de la preselección proceden exactamente al revés. Para ellos, las premisas son el título, los epígrafes, el pseudónimo y, a veces, la primera línea. So, pensando en los iletrados, debes atender a los siguientes consejos... Estafa: that's the key. I mean, promete lo que no vas a cumplir. Confunde, traiciona, despista al lector. ¿Is it clear? ¿No?... Con estos ejemplos proverbiales te será más que suficiente. Bryce los usa todo el tiempo: Muerte de Sevilla en Madrid, El Descubrimiento de América, Eisenhower y la Tiqui-tiqui-tín... Vaya, por lo menos has leído a Bryce... el ídolo que tu generación... Just, en ese cuento que tienes en el regazo... Crucidrama , sí... me detengo un par de líneas para discutir ese punto y usar, si mal no recuerdo, los mismos ejemplos... Certainly, in other way, Crucidrama puede ser leído como una Poética... ¿Quieres más de mi Caldo de Cordero con Saki? Don't worry, Chipana, procede con confianza... ¿Entendiste por qué hablo de estafa? Very simple. At first sight, el título te suministra información que el cuento no tocará jamás... For example, fíjate en éste: "El Sótano de la Gárgola" (5) . ¿Viste? Caíste. No, Chipana, no es un relato gótico. No es un cuento de misterio, ni de horror, ni de fantasmas, vampiros, cuervos or something like that. Te lo explico en pocas palabras: un amigo mío les dice gárgolas a las pelanduscas más impresentables del centro de Lima. In other way, las acciones transcurren en el sótano de un hotelucho malamuertero. ¿Got it? Luego, en este otro cuento... sabes inglés, ¿no, Chipana? My God... ni mi gato. It doesn't matter. Te decía que "Un Blackbird en el Honey Pie" (6) se traduce, literalmente, así: un pájaro negro en el pastel de miel. No, Chipana: no son alusiones al coito. No, Chipana, tampoco estoy hablando de drogas. Son canciones de los Beatles. Dos canciones del White Album. Of course: yo también fui beatlemaniaco... Además, te cuento que estuve en Londres cuando dieron un concierto... Right: precisely, allí conocí a la poetisa que me regaló a Dandy... Sí, Chipana, residí en Londres por casi un año... no debería decirlo pero... disculpa las lágrimas, muchacho... qué te crees: también tengo mi corazoncito... al mejor cazador se le escapa la paloma... you know: tuve un romance tórrido con la dueña de Dandy... tan intenso como breve... y de esa aventura definitiva sólo me queda este gato libertino y un disco de los Beatles que ella me regaló cuando cumplimos el primer mes... sorry, Chipana, pero no te lo puedo mostrar: no lo escucho desde aquellos años... sólo con ver la portada caigo en una depresión irremediable... perdón, muchacho, ¿what do you say?... well... maybe... no lo había pensado pero... en todo caso, es una hipótesis muy ingeniosa: mi bilingüismo es también una forma de recordar a Miss... no, no te voy a decir su nombre... En fin. Stop. Nos estamos desviando. ¿Qué cuento es ése? Of course... Sí, te decía que el título es un mix de dos temas del White Album... ¿What? No, Chipana, no me estoy contradiciendo. Lo que te dije antes es plenamente válido. My God: ¿cómo se te ocurre comparar tu adefesio con esta maravilla de relato? No, discúlpame, muchacho, no quise decir eso... recordar mi aventura londinense me pone a veces de mal humor... forget it. Lo que quiero decir es que presenté dicho relato al Premio del Círculo Limeño de Beatlemaníacos... ¿do you understand? Remember: se trata de coincidir con el gusto del jurado. Naturally, in this case, las canciones sí fueron efectivas. You know, tan efectivas que me llevé el primer puesto...

 

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(1) Pág. 29 del presente volumen.

(2) Op. Cit., p. 63

(3) Cfr.: p. 53

(4) Op. Cit., p. 41

(5) El Maestro se refiere al título original. En este volumen se consigna el título más reciente: "Sueño # 9". Véase: p. 58

(6) Cfr.: p. 46

 
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